Bobby G. Can't Swim,
película de bajo presupuesto, estrenada a finales de los 90. Una gran película
de bajo presupuesto. Un film a reivindicar.
El culto la hacemos
todos. Mentida, actualmente el culto lo crean y los dirigen unas cuantas
personas, que no suelen estar interesadas en los aspectos culturales,
sub-culturales o contraculturales. Lo que antaño era un proceso de selección y
de valoración por parte de la crítica y del público, ha degenerado
paulatinamente en una metodología muy precisa, normalmente aliena al criterio
del espectador. Algunas películas se estrenan con el apelativo "de
culto", otras adquieren susodicha nomenclatura pocos meses después de su
estreno.
Es una necedad... Una
ridiculez impuesta por la era del derroche visual.
Bobby G. Can't Swim
merece la etiqueta de película de culto. Evidentemente, mi propuesta resulta
insignificante. Debería ser un proceso de selección causal y casual. Causal
porque contiene todos los ingredientes para enriquecer el género al cual pertenece, y en cualquier caso, su reconocimiento debería darse mediante un proceso de reivindicación popular. Las ganas de ver una película,
su disponibilidad, entenderla en su idioma original, pensar que se puede
invertir el tiempo realizando otras tareas más provechosas...
Casual porque el azar también es relevante. Como opinarían algunos
teóricos del azar (con los que no siempre estoy de acuerdo), la fortuna se puede manipular, pues son las personas quienes eligen que hacen
con las oportunidades que se les presentan en la vida.
Ver o no ver una película
que no es considerada de culto. Escribir o no escribir sobre ella.

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