martes, 18 de junio de 2013

SLASH MARAUD

¿Porque algunos productos trascienden y otros no? Suele ser una cuestión de marketing, realmente la calidad no importa.

Slash Maraud nunca será uno de los grandes referentes del mundo del cómic. No obstante, esta obra merece estar en un palco de honor en una sección que bautizaría como "cómics de serie Z", obras análogas a las películas que han recibido un etiquetaje similar. En Slash Maraud podemos encontrar un compendio cinematográfico muy extenso, los guiños cinéfilos son constantes; Mad Max, el icónico James Dean, La Invasión de los Ladrones de cuerpos, la Matanza de Texas, etc.

El cine está en deuda con el mundo de las viñetas. Y este hecho va mucho más allá de la compra-venta de franquicias de historias y personajes sacados de las páginas de los cómics. Durante los últimos años se ha generalizado una idea un tanto errónea, y las corrientes "fan" han ayudado a popularizar un tipo de cine que tan solo es superficialmente deudor del mundo del cómic. Un ejemplo de ello es la adaptación cinematográfica de Watchmen, donde se demuestra que el ser humano es capaz de reproducir o copiar una historia sin entender su esencia.

En realidad, existen múltiples conceptos que se expresan mediante la capacidad humana de creación, elementos que se retroalimentan constantemente. En los cómics se generan singulares realidades "ideáticas", sin normas vinculantes. Y los planteamientos meta-ficticios suelen ser más reiterativos que en los demás medios de expresión artística. Evidentemente, la fantasía de los cómics no siempre acaba tomando forma en la realidad. Pero algunas veces sucede. Y no me refiero a la realidad de la adaptación cinematográfica despiadada, sino a la realidad que genera la creatividad humana cuando se toman ideas de un medio y se traspasan a otro medio. O en otras palabras, que no es casualidad que el cine beba del mundo del cómic, y que los guiños sean tan disimulados como constantes.

La diferencia es que en los cómics el guiño al mundo del cine suele ser más explícito y reverencial. Es algo que debería cambiar.

Por cierto, Slash Maraud no merece una adaptación cinematográfica, sospecho que la historia sería re-interpretada de una forma tan errónea como pavorosa. Quien quiera ver extraterrestres peludos en movimiento, que mire Attack the Block.










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